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El principal recurso para la calidad son las personas

Mejorar constantemente, cuestionarse, ser capaz de asumir todo tipo de retos. Y no detenerse nunca. Esta es la filosofía con la que Pastificio Rana invierte en su capital humano. Donde, junto a las aptitudes y los conocimientos, desempeñan un papel decisivo los valores que siempre han caracterizado la historia de la empresa.

«Considero que la cuenta de resultados es funcional, porque ser líder en un mercado nos pone en condiciones de tomar decisiones para hacerlo crecer», subraya Gian Luca Rana, «es la herramienta práctica que permite a las personas, a través de su trabajo y sus habilidades, cultivar sus aptitudes y realizarse.»

Identificar talentos y crear know-how para la empresa

«El mayor reto es, por tanto, identificar y multiplicar los talentos, dándoles la oportunidad de crecer dentro de la empresa», prosigue Gian Luca, «la historia de Rana se compone ante todo de personas, dedicación, pasión y amor por su trabajo: elementos fundamentales para el éxito de Pastificio Rana.

Y no se trata sólo de los límites de la empresa. Crear know-how», señala Gian Luca, «significa generar valor y oportunidades no sólo para la empresa, sino para toda la sociedad, para las personas y sus familias, para el futuro de todos».

En este sentido, Pastificio Rana se ve a sí misma como una empresa que quiere contribuir positivamente al desarrollo de la comunidad, empezando por su territorio de origen, hasta llegar a los países en los que está presente con sus instalaciones de producción o sus productos.

El reto de la internacionalización

La dimensión internacional no ha impedido a Rana seguir con «su obsesión por la calidad». De hecho, la entrada en nuevos mercados ha exigido una gran capacidad y dinamismo para estudiar propuestas de producto adecuadas al país de referencia, pero manteniendo siempre la calidad como denominador común.

Por eso Gian Luca Rana se dedica cada día, junto con el equipo de innovación del Grupo, a descubrir nuevas soluciones y nuevos procesos capaces de sorprender y satisfacer a los consumidores de todo el mundo.

Contentarse es, al fin y al cabo, el mayor riesgo que puede correr una empresa, por sólida que sea una posición de rentabilidad garantizada. Por eso, en Pastificio Rana, la búsqueda de la calidad es lo primero y el motor que ha permitido a la empresa conquistar las mesas de tantas familias en Italia, Europa y el extranjero.